Las terapias de tercera generación: buscan cambiar o eliminar el pensamiento negativo; estas terapias te dicen: "No luches contra tus pensamientos, cambia tu relación con ellos". Se trata no enfocarse en el pensamiento como tal; sino en la forma como se reacciona ante lo que se piensa; Se basan en aprender a gestionar las emociones que se generan a través de cada pensamiento.
Se basan en:
La aceptación de emociones y pensamientos La conciencia plena (mindfulness) Entrenar el cerebro para estar en el "aquí y ahora". Los valores personales. La relación que la persona tiene con su experiencia interna.(No buscan eliminar el malestar, sino cambiar la manera en que nos relacionamos con él).
Las terapias de cuarta generación: Se refieren a la integración de la psicología con la tecnología, la neurociencia y una visión mucho más global o espiritual. Se trata de mirar la personalización absoluta y el uso de herramientas avanzadas. No son necesarios "protocolos" rígidos para trastornos de "depresión" sino entender que muchos problemas comparten la misma raíz biológica o social. Y se diseña el tratamiento "a la medida" basado en cómo funciona el cerebro y la conducta del paciente específico. Se aplican terapias basadas en:
Neurociencia
Psicología interpersonal y transpersonal
Regulación emocional
Traumas complejos
Terapias de desapego
Enfoques compasivos
Se busca aplicar procesos específicos a cada persona. Para que empiece a pensar y actuar de una manera diferente.
Estas terapias amplían el enfoque individual hacia lo relacional y lo biológico, considerando al ser humano como un sistema integrado: mente, cuerpo, emociones y vínculos.
